martes, 10 de enero de 2012

VIAJE AL SUR (1)


Día 0: Buenos Aires
La previa del viaje fueron puros preparativos para poner a punto la moto. Este tema estuvo a cargo de José, el mecánico de BRM motos. Además de hacerle el service, me conectó un toma de 12v de la batería de la moto, para poder conectar un cargador o un calentador de agua. Por recomendación de él, me llevo:
·         una bujía
·         un cable de embrague
·         foco de luz delantera y trasera
·         aceite para un recambio
·         spray infla-sella para pinchaduras
·         herramientas básicas como para estirar la cadena y hacer alguna que otra reparación
·         lubricante de cadena
Espero que lo único que tenga que hacerle a la moto en todo el viaje sea estirarle y lubricarle la cadena…
En el service también le pedí a José que me cambiara la cadena por una que había comprado, como para no tener problemas.
El equipaje de la moto será:
·         un baúl Givi de 39 litros
·         un par de alforjas Ridercraft
·         una mochila
Además de ropa, llevo la carpa y la bolsa de dormir, la notebook, utensilios de cocina y calentador, algo de comida. En fin, lo básico como para camping.


Día 1: Pehuen-Co
Me encontré con mi compañero Marcos en la estación de servicio Shell de General Paz y Constituyentes a las 6:00. La primera etapa del viaje finaliza en Pehuen-co, en la casa de mi abuela. Después de revisar la presión de los neumáticos, partimos cerca de las 6:45 hacia la autopista Ezeiza- Cañuelas para empalmar con Ruta 3.
Como ya me había pasado en el viaje a Mendoza, volvimos a equivocar el camino y nos pasamos. Por suerte, retomamos rápidamente el recorrido planeado.
Este primer tramo fue bastante largo respecto de los que planeamos hacer por día. La distancia recorrida fue de 650 km. Paramos para comer algo en una estación de servicio y seguimos.








 En una de las estaciones en las que paramos, nos encontramos con una pareja de brasileros que venían de Florianópolis, que viajaban nada más y nada menos que en una Suzuki Hayabusa. Por lo que se ve, plata nos les faltaba… Muy buena onda los dos.



 La idea era llegar a las 15:00, pero terminamos arribando cerca de las 18:00. El viento fue más o menos favorable; no así el sol y el calor, que después del mediodía comenzó a pegar con fuerza. La idea es evitar esto durante el viaje, por las motos y por nosotros.
Mi abuela nos esperó con canelones de verdura y tortas fritas.
A eso de las 23:00 nos fuimos a dormir, para arrancar más o menos temprano al día siguiente.


 Día 2: Viedma
Salimos de Pehuen-co a eso de las 7:30 con la idea de llegar a las grutas, pero antes de llegar a Bahía Blanca Marcos pinchó la rueda de atrás. Le puso el infla-sella pero la cámara perdía por todos lados, así que decidió cambiarla.
Cuando nos pusimos a inflar la cámara con el inflador de pie que traía, vimos que seguía perdiendo, así que cargué la rueda en mi moto y me hice una escapada a una estación de servicio para inflarla. Para mi desgracia, cuando le di aire vi que perdía de nuevo…
Como había una gomería cerca, la llevé. Parece que Marcos había mordido la cámara al ponerla, razón por la cual el gomero la emparchó y me la dio inflada.
Volví con la rueda y la pusimos como para seguir. Estábamos en eso cuando un auto, que lo había visto a Marcos tirado al rayo del sol, paró para darnos una botella de agua helada y una gaseosa. Esta secuencia nos llevó, a pleno sol, unas tres horas…
Llegamos cerca de las 14:00 a Bahía Blanca, con un calor sofocante. A mí me dolía un poco la cabeza, producto de la insolación que habíamos pasado.
A la salida de Bahía, nos cruzamos con el arroyo Sauce Chico, y decidimos parar para meternos a refrescarnos antes de seguir.
Al atardecer, la rueda trasera de Marcos empezó a desinflarse de nuevo. Paramos en una Petrobrás y se fue de una escapada a una gomería. El gomero le recomendó no viajar entre las 11:00 y las 16:00, porque el calor lo iba a hacer pinchar casi indefectiblemente.
Decidimos, entonces, meterle unos kilómetros de noche. Las motos iban más sueltas, y nosotros también, pero al salir de una estación de servicio se le jodió la luz delantera a Marcos, así que paramos nuevamente para cambiarla.
Llegamos a Viedma a las 2:30 de la mañana y tratamos de encontrar una estación de servicio donde pudiéramos dormir. Un patrullero nos vio pasar un par de veces y nos siguió. Los policías nos dijeron que, si queríamos, podíamos armar una carpa en una casa abandonada a unos 200 metros del destacamento, sobre la ruta. Ahí fuimos, y sin armar la carpa, tiramos las bolsas en el piso de la casa sin techo y nos dormimos.



Día 3: Las Grutas
Nos levantamos con el sol y nos pusimos a embalar las cosas para seguir, nos encararon dos policías. Quiénes son, qué hacen acá, documentos. Una secuencia bastante chota, porque medio que no nos creían que otros policías nos habían conducido a ese lugar. Se llevaron los papeles al destacamento, nos preguntaron datos personales, y nos dejaron seguir.







 En una Shell de Las Grutas nos encontramos con un polaco que viajaba en una BMW GS 1200 y un brasilero en una Vstrom 650 naranja. Se habían conocido en el viaje y ahora ruteaban juntos a 120 km/h por el tema de la nafta.





 Las Grutas, para nada recomendable. Nos rompieron el ojete en el camping ($87 cada uno). Todo carísimo, carísimo. No vale la pena.




 Perro de Las Grutas...







Día 4: Puerto Madryn
Partimos hacia Puerto Madryn a la mañana, algo más tarde de lo que me hubiese gustado, porque la idea era evitar el sol. Unos 30 km antes de llegar, Marcos volvió a pinchar. Estuvimos unas dos horas ahí, hasta que una conocida de él llegó en una camioneta para buscarnos y cargar su moto. Charlando en la ruta, le planteé que, a diferencia de lo que él quería, yo iba a partir de Madryn al día siguiente.
En la ciudad, el gomero que visitamos se cagó de la risa de la cubierta, que estaba lisa. Por suerte, consiguió dónde comprar una para cambiarla.











 Me alojé en un camping del ACA, con ganas de dormir para salir de nuevo al día siguiente. 



 Quijote y Sancho en Madryn...

 Día 5: Garayalde
Salí con rumbo a Trelew. Acá los vientos se pusieron un poco más bravos, cruzados de oeste. Son en verdad fuertes. Además vuela mucho polvo y cenizas, lo cual hizo que se me secaran las lentes de contacto de un modo muy molesto. El clima por acá es bastante hostil.
Llegué a Trelew con la reserva, porque no había nafta en Madryn. Cargué y salí con rumbo a Comodoro.
Fotos de Trelew:


 Mis zapatos ya no dan más, voy a tener que pegarlos...


 En medio del viaje tenía un desvío de 60 km a Punta Tombo, que decidí seguir. El último tramo era de ripio. Lo tomé con bastante cagazo, a no más de 30 km/h, pero cuando le agarré la mano iba a 50 e incluso 60 km/h. No se puede tocar el freno de adelante, porque se te bloquea la rueda y te vas a la mierda. Apenas se puede tocar el freno trasero, o frenar con el motor.
Me entretuve un rato en el recorrido de la reserva, mirando los pingüinos…


















 Salí con rumbo a Garayalde, para cargar. Iba a llegar justo, pero el viento no me dejaba avanzar a mas de 70 km/h. A ese paso, no llegaba ni loco. Me tuve que chupar atrás de un camión, pero con gran esfuerzo mío y de la moto. El viento cruzado es bastante estresante, porque tenés que tener muy fuerte el manillar. Atrás del camión viajé a 95-100 km/h, pero en un momento lo perdí…
Llegué a Garayalde con la reserva, para ver que no tenían nafta… Me tiré a dormir atrás de la estación, sin armar carpa, a la intemperie.


 Día 6: Rada Tilly
Me dijeron que la nafta entraría cerca del mediodía, pero que en realidad tenían que haber recibido combustible dos días antes…
Subimos entre tres la moto y partimos, a unos 70 km/h. Unos capos, hijo y él. Me dejaron en Comodoro, donde pude volver a cargar nafta y llegar a Rada Tilly, donde acampé en el camping municipal.
Los vientos se volvieron especialmente fuertes, bastante feos para andar en moto e incluso en auto. En la estación de Garayalde me enteré de una mujer que había volcado su Palio, producto de viento. La moto va de costado, ladeada, pero las ráfagas te desequilibran y te corren de la línea en la que vas. El pronóstico dice “vientos muy fuertes, con ráfagas de intensidad de temporal”. No me dan muchas ganas de seguir así…
 Me encontré con un camionero que venía de Corrientes cargado de sandías, viajando con el hijo y un camión remolcado lleno de leña. Le tiré la onda para ver si me llevaba hasta Comodoro y aceptó.

 Otro motero había quedado varado ahí, a la espera de nafta. Dos veces por semana hacía el trayecto Comodoro Rivadavia-Trelew en su Kawasaki Ninja bastante grande, no recuerdo la cilindrada. Con mucho onda, me regaló un kit para mandarle tarugos a la rueda en caso de pinchar.
 Viajando en el "mionca"...















 El camping de Rada Tilly:
 El kit, regalo del Kawa Ninja:
 Gato de Rada...

sábado, 13 de agosto de 2011

Caravana Día del Niño al Garrahan - Kawaclub

Hoy se realizó la Caravana Solidaria que todos los años organiza el Kawaclub. Se juntaron un montón de juguetes que se llevaron a la fundación Garrahan, al Hospital Garrahan, al Hospital Gutiérrez, al Hospital de Niños de La Plata y al Hospital de San Justo. Había un montón de gente de todas las edades, pelaje y moto. 
Se hizo una caravana por Av. del Libertador, luego por la 9 de Julio hasta el obelisco, después por la misma en sentido contrario hasta retiro. Luego, por Av. de Mayo se retomó la 9 de Julio y en un tramo más llegamos a la Fundación.
Algunas fotos del evento...